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  • Sabiduría para la práctica
  • La Sabiduría es conocimiento aplicado
  • La sabiduría se propaga ella misma

Sabiduría para la práctica

La Sabiduría es para la práctica, no para hablar de ella continuamente. Si nos limitamos a hablar de los Maestros, los Rayos y las Jerarquías, tan sólo conseguimos descuidar nuestras obligaciones presentes.

La Sabiduría es conocimiento aplicado

Cuando el conocimiento es aplicado deviene sabiduría. Solemos obtener mucho conocimiento pero tenemos que aplicarlo en nuestra vida diaria para que se transforme en sabiduría. A través de la sabiduría experimentaremos la existencia.

La sabiduría se propaga ella misma

No tenemos que estar deseando difundir la sabiduría sin trabajarla en nosotros mismos. No hemos comprendido bien si pensamos que podemos difundir la sabiduría. La sabiduría sabe como difundirse. Sólo necesita canales.

Política y Espiritualidad

Liderazgo

Política y Espiritualidad

El liderazgo, en sentido espiritual, existe en todas partes. Es impersonal y más funcional que individual. El principio del liderazgo es la manifestación del Señor como medio para llevar a cabo el plan de toda la creación mediante el poder de la organización. Millones de átomos se agrupan en torno a Él, y el resultado es la forma y la organización que denominamos el nacimiento de un organismo, ya sea una planta, un animal, un ser humano, un planeta o el sistema solar.

El principio de liderazgo, como manifestación del Señor, hace posible la existencia de la unidad. Actúa a través de líderes políticos, religiosos, sociales o académicos para ordenar la sociedad en un lugar o en un momento determinados. Este principio encierra el concepto de justicia y conduce a un conjunto de normas éticas y penales reconocidas. Buscamos instintivamente protección y anhelamos a alguien que nos proteja, que vele por nuestros derechos y por lo que nos corresponde.

En la antigüedad existían comunidades humanas gobernadas por jueces, en cuya razón se apoyaba la comunidad. Más tarde, los jueces fueron sustituidos por reyes. Su doble función como regentes y jueces no era fácil, pues incluso el regente debe ser juzgado según la ley. Hubo reyes sabios que consideraban su trono como un medio para servir y no como un medio de poder. Estos eran los reyes iniciados, que se dominaban a sí mismos y actuaban con autonomía, en armonía con la voluntad divina. Su forma de gobernar se centraba en el bienestar de todos los seres vivos, en lugar de en el interés propio. Establecían la ley y el orden jurídico en beneficio de las personas aún poco desarrolladas, a las que guiaban y elevaban mediante el amor.

Más tarde hubo reyes guiados por sabios y profetas. Estos velaban por que el rey fuera sabio y trabajara por el bien del conjunto. Con el inicio de la era oscura, el ideal de un gobierno dirigido por sabios se desvaneció. Los gobernantes ambicionaban el poder y el dinero. Los reyes se consideraban por encima de la ley y eran adulados por sus consejeros. Se desarrollaron la parcialidad y el nepotismo. Los sabios fueron apartados y la justicia se volvió ciega.

Hoy en día, la justicia no solo está subordinada a los gobernantes, sino que a menudo también lo está a consideraciones económicas. La economía domina la política y el derecho. Muchas personas corrientes han perdido la confianza en el Gobierno y en la justicia, ya que estos se subordinan al dinero. Surgen injusticias y desequilibrios sociales. Las actividades económicas que no sirven al bien de la sociedad roban a las personas su vitalidad.

Cuando los bloqueos se hacen demasiado grandes y las naciones poderosas crean situaciones políticas peligrosas en países más débiles, la destrucción es inevitable. La energía de Acuario elimina las estructuras cristalizadas para que las personas puedan continuar con su buen trabajo. La naturaleza no conoce ni compromisos ni indulgencia ante lo erróneo. Tiene una forma inteligente de filtrar las cosas.

Práctica espiritual y política

Mucha gente piensa que la vida empresarial, la profesión o incluso la política y la práctica espiritual son incompatibles entre sí. Sin embargo, para los maestros de la nueva era, estos ámbitos de la vida no suponen ningún obstáculo. En cada ámbito hay discípulos: en la economía y la política, en los campos de la educación y la salud, la investigación y el desarrollo. Puede que estas personas no hablen como nosotros, pero están ocupadas trabajando en el Plan. Enseñan con su ejemplo y no solo con palabras. Aceptan la vida plenamente y trabajan en ella. Al mismo tiempo, se mantienen libres y desapegados. Inspiran a través de cada una de sus actividades.

A nivel global, todavía no hay muchos políticos que trabajen bien por la humanidad, y, por lo general, tampoco tienen mucho que decir a escala mundial. Deberíamos rezar por el bienestar de quienes sirven a la sociedad y al país. Que en ellos prevalezca la buena voluntad.

Podemos pedir a lo Divino que nos conceda buenos líderes, para que los dirigentes políticos de nuestro país cambien para mejor o sean sustituidos por líderes mejores.

Hay algunos miembros de Shambala que ocupan altos cargos en la política mundial. Desde allí dirigen las actividades de buena voluntad y llevan una vida desinteresada. Son valientes; se aferran a la voluntad de Dios y la hacen realidad en la Tierra. Ahora deberíamos invocar con más fuerza las energías de Shambala para lograr una mayor justicia en la Tierra. Asimismo, deberíamos rezar por el bienestar de todos y comprometernos con ello. Si no realizamos buenas obras, no podremos avanzar.

Hoy en día surgen rápidamente nuevos grupos de personas inteligentes en todos los ámbitos, que no pertenecen a ninguna comunidad religiosa ni a ningún grupo étnico concreto y, sin embargo, actúan a través de ellos. Estos grupos se muestran positivos o neutrales ante cualquier sistema. Son los espiritualistas prácticos. La humanidad está dirigida por personas, y las decisiones se toman a través de quienes ocupan los altos cargos. Podemos rezar para que sus decisiones sean beneficiosas para la humanidad.

Consecuencias kármicas

Puede parecer que las decisiones perjudiciales de los poderosos no recaen sobre ellos mismos, sino que se llevan a cabo a costa de un gran número de inocentes. También muchas decisiones ignorantes y perjudiciales en ámbitos sin poder financiero ni político parecen no tener consecuencias para quienes las provocan. Sin embargo, nadie escapa a la ley del karma. No debemos pensar que es un gran privilegio ocupar un puesto de poder, pues quienes no desempeñan su función de forma consciente y con buena voluntad acumulan mucho karma. Sería mejor para ellos no estar en el poder.

Si ocupamos una posición de poder, debemos ser íntegros. No debemos dejar que nuestra personalidad influya ni tomar decisiones basadas en gustos y aversiones. Las personas que trabajan con una actitud imparcial y, en general, toman decisiones con buena voluntad, escapan a la ley del karma. Sin embargo, quien toma decisiones malintencionadas desde una posición de poder acumula un pesado karma y se verá sometido, a lo largo de varias vidas, a un largo proceso de reparación y arrepentimiento.

En el fondo, la elección de nuestros gobiernos depende de nuestro karma. Cada país elige a su gobierno de acuerdo con su karma nacional. Nuestro karma nacional solo se cumple a través del gobierno que nos gobierna. Por eso seguimos teniendo en cada nación un karma correspondiente. Sufrimos este karma y lo purificamos al aceptarlo y trabajar con él, pues la mayoría de estas cosas no se pueden evitar.

Debemos procurar no convertirnos en causa del karma negativo de un gran número de personas. La comprensión correcta requiere un conocimiento profundo. Por eso, los reyes siempre han sido guiados por iniciados. Hoy en día, los gobiernos cuentan con asesores, pero depende de muchos factores cuántos de esos consejos se llevan realmente a la práctica. Por eso, quienes gobiernan en cada país corren un gran riesgo de acumular karma. Si sus decisiones se toman con buena intención y salen bien, no hay karma para quienes gobiernan. Incluso si las decisiones salen mal, no se genera karma si la intención es correcta, pues lo que cuenta es la intención.

A veces la intención es buena, pero en el camino hacia su puesta en práctica hay personas corruptas que distorsionan todo el asunto o se enriquecen a sí mismas aprovechando su posición de poder. Entonces impiden que los buenos propósitos lleguen a la mayoría de la población. En estos casos, las personas que han tergiversado un buen plan y lo han desviado en la dirección equivocada son las responsables, y eso se convierte en un gran karma para ellas. Los gobernantes no sufren ningún karma, siempre que hayan tomado sus decisiones con buena intención.

Cuando las personas desvían para su propio beneficio lo que está destinado a millones de personas, atraen sobre sí un karma gravísimo. El bien que hacen les ayudaría, pero las decisiones que toman con malicia destruirán por completo su camino en la evolución. Solo quien está abierto a las leyes espirituales puede comprender esto.

Los gobiernos también toman decisiones erróneas, y en esas decisiones hay cierta intención maliciosa —maliciosa en el sentido de que no tienen en cuenta el bien de todas las naciones—. Cuando un gobierno toma una decisión, no debería pensar solo en su propia población, sino también en el mundo en su conjunto, ya que sus decisiones repercuten en los Estados vecinos o en los países con los que mantiene relaciones comerciales, así como en aquellos que están vinculados a su país de otras formas —ya sea cultural, social o económicamente—. Todo esto debe tenerse en cuenta antes de tomar decisiones. No se puede simplemente tomar una decisión y, con ello, causar sufrimiento al resto de la humanidad. También en estos casos, quienes gobiernan acumulan mucho karma. Es precisamente aquí donde la relación entre causa y efecto resulta actualmente grave.

Deberíamos orientarnos hacia el precepto de la buena voluntad y las leyes que lo rigen, y asegurarnos de que nuestra existencia no cause daño a nadie. La no violencia (Ahimsa) es, para ello, la cualidad fundamental.

Fuentes utilizadas: K.P. Kumar: El Maestro de Acuario. Varias notas de seminarios. The World Teacher Trust / Ediciones Dhanishtha España (www.edicionesdhanishtha.com).